Imagínate tener la llave que abre la puerta de un jardín secreto. Un lugar donde sopla el viento y los pájaros cantan. Que huele a hierba recién cortada y a flores. Donde sonreír es inevitable y celebrar: una rutina. Donde el sol se mira en el agua y las nubes sueñan con estar. Imagínate entrar en la Embajada del Verano y no querer salir nunca más de allí».
Con esta sugerente frase, Sandra San Segundo me invitaba a la fiesta más esperada del verano: Calista One Summer Party.