Hola mis amores.
Hoy os traigo un look de invitada diferente a lo que estamos acostumbradas a ver, y eso, para mí, ya es un motivo más que suficiente para compartirlo. Responde a una tendencia que cada vez veo más en los diseños de invitada: la inspiración japonesa. Flores estilizadas, tejidos fluidos, líneas limpias… una estética con algo de artístico y de sereno que da unos resultados preciosos.
Este look lo veo ideal para las primeras bodas de otoño, especialmente para celebraciones en entornos ajardinados o al aire libre.
El protagonista es este vestido de escote oriental en satén estampado de Banara. Lo primero que enamora de él es su estampado: flores naranjas y rojas con ramas en tinta negra sobre fondo crudo, con ese acabado casi pictórico que recuerda a las pinturas tradicionales japonesas. Pero si hay un detalle que lo convierte en una pieza realmente especial es su cuello mao con botones de nudo en negro, que aportan ese toque oriental tan característico y que elevan el diseño a otro nivel. La silueta es entallada, con una falda midi que afina la figura y remata con una pequeña abertura lateral que aporta movimiento sin perder elegancia.
Y aquí viene la parte que más me costó decidir: la pamela. Os confieso que dudé mucho. Lo fácil, lo más esperado con un vestido de este estilo, habría sido un moño alto japonés, limpio, minimalista. Pero cuando vi este canotier negro de Marcela and Co con su ala deshilachada supe que era la pieza que necesitaba el look. Su diseño minimal con ese toque campestre le da un romanticismo inesperado que el moño no habría conseguido. Y el contraste entre la rigidez del sombrero y la fluidez del vestido funciona de maravilla.
Para los accesorios aposté por el negro para no competir con el estampado. Los pendientes de Acus Complementos en dorado con motivo geométrico añaden un punto de sofisticación sin restar protagonismo al vestido. El bolso de Marcela and Co en efecto lagarto negro con cierre dorado es una pieza de colección, de esas que te pones con todo. Y las sandalias de Salo Madrid en negro con pulsera al tobillo son el cierre perfecto: elegantes, estilizadoras y con ese punto minimalista que pide el conjunto.
Para el peinado, una melena suelta con ondas suaves que contrarresta la estructura del canotier y aporta un aire más romántico y desenfadado al look.
¿Os habríais atrevido con la pamela o habríais optado por el moño japonés?
Look de invitada
Vestido
Banara
Pendientes
Acus Complementos
Bolso
Marcela and Co
Pamela
Marcela and Co
Sandalias
Salo Madrid




















