Hola mis amores,
Hoy os traigo un look de invitada que me tiene completamente enamorada y que, además, es uno de esos diseños que cuando lo ves en persona te impacta de verdad. No por la suma de sus partes, sino por cómo todo encaja con una precisión casi perfecta.
Este look lo veo ideal para bodas de tarde-noche, aunque gracias al corte midi también funciona perfectamente para una celebración de día. Es una de esas piezas que no tienen horario ni tipo de boda: funcionan en cualquier entorno, ya sea una finca, un hotel con encanto o un espacio más urbano y moderno.
El protagonista es este vestido azul klein de la colección Mónica Cruz x Silvia Fernández, y si tuviese que definirlo en una palabra, elegiría «arquitectónico». El cuerpo tiene un efecto asimétrico a pesar de ser palabra de honor que lo convierte en un diseño muy contemporáneo. Cabe destacar la estructura del tejido, un crepe de excelente calidad, que le aporta cuerpo y forma. Por debajo, una falda lápiz que prolonga la figura y refuerza esa verticalidad que tanto nos favorece. Una pieza sobria, moderna y con una personalidad enorme.
Y luego está el color. Porque este azul klein no es un azul cualquiera. Es de esos tonos que no necesitan explicación: los ves y ya sabes que vas a destacar en cualquier boda.
Pero lo que de verdad convierte este look de invitada de boda en algo especial es la combinación con los accesorios. Porque en lugar de ir a lo seguro con un nude, negro o metalizado, aposté por el naranja. Y os juro que fue la mejor decisión que pude tomar.
El azul y el naranja son colores complementarios, es decir, que se potencian mutuamente. Y aquí se ve perfectísimamente. El bolso de Occeanis en ante naranja con cierre dorado es una de esas piezas que se convierten en el centro de la foto sin proponérselo. Sencillo en el diseño pero imposible de ignorar. Las sandalias de Lily and You en ese mismo tono, con tacón de aguja y detalles calados en la puntera, son espectaculares. Y los pendientes de Acus Complementos, con piedras en azul, naranja y nude, son los que lo atan todo. Literalmente recogen los tres tonos del look en una sola joya y hacen que todo tenga sentido.
Para el peinado opté por un recogido bajo pulido, con el pelo completamente hacia atrás. Cuando el vestido ya tiene tanta estructura y los accesorios tanta fuerza, lo mejor que puedes hacer es despejar el cuello y dejar que los pendientes luzcan como merecen.
¿Os ha gustado tanto como a mí? ¡Contadme en comentarios!
Look de invitada
Vestido
Mónica Cruz x Silvia Fernández
Pendientes
Acus Complementos
Bolso
Occeanis
Sandalias
Lily and You


















