Buenas noches amig@s,
Hoy os traigo una nueva propuesta para mamás de comunión que me tiene absolutamente enamorada. Su protagonista es un estiloso vestido brocado en tono vainilla, firmado por una de mis marcas favoritas para invitadas: Magnolia Kobus. Lo primero que me atrapó fue su color, tan especial como favorecedor, y cómo contrasta con los detalles en tonos oscuros multicolor del escote, las mangas y los bolsillos. Una combinación distinta, luminosa y con muchísima personalidad.
Además, aunque en esta ocasión nos salimos de los clásicos looks en blanco que tanto suelo recomendar para comuniones y bautizos, seguimos siendo fieles a los tonos pastel que funcionan de maravilla en celebraciones familiares más relajadas. El vainilla es una alternativa igual de suave, elegante y favorecedora, perfecta para quienes buscan algo diferente sin perder esa esencia delicada que tanto encaja en este tipo de eventos.
Pero si hay un elemento que convierte este diseño en algo realmente especial es su cuello “tipo Letizia”, ese patrón tan característico que se popularizó gracias a la Reina en su pedida y posterior boda. Es un cuello que estiliza, aporta presencia y transforma cualquier vestido en una pieza única. En este caso, unido al brocado vainilla y a la cenefa multicolor, crea un equilibrio precioso entre lo clásico y lo actual.
Esa cenefa multicolor, donde el negro tiene un papel protagonista, fue precisamente la guía para elegir los accesorios. Opté por unos pendientes personalizados con piedra negra de Acus Complementos, de su colección Matrix, que además permiten intercambiar las piedras para adaptarlos a cualquier look. Los combiné con una cartera negra de Occeanis y los zapatos en vinilo con detalle negro de Swarovski de Magrit, que aportan un toque original y muy especial sin competir con el vestido.
En cuanto al beauty, aposté por un maquillaje natural y favorecedor, pensado para aportar luz y suavidad en un momento en el que mis ojos no están en su mejor etapa debido al brote que estoy atravesando. Aun así, el resultado es fresco, equilibrado y muy adecuado para eventos de día. Para el peinado, me decanté por una onda ligera rematada en un semirecogido, un estilo que siempre me ha parecido ideal para mamás de comunión porque consigue ese equilibrio perfecto entre ir arreglada sin resultar excesiva. Además, aporta un toque juvenil que complementa de maravilla el look.
Y si queréis llevar este vestido un paso más allá, con los accesorios adecuados —e incluso añadiendo una pamela negra— puede convertirse sin esfuerzo en un auténtico lookazo de invitada para otros eventos de primavera.
El resultado es un estilismo cuidado, actual y muy favorecedor, perfecto para mamás que buscan un conjunto especial para un día tan importante.
Qué os parece a vosotras.
Look
Vestido
Magnolia Kobus
Pendientes
Acus Complementos
Bolso
Occeanis
Zapatos
Magrit























