Hola mis amores,
Hoy quiero enseñaros un nuevo look de invitada perfecto para bodas de mañana en entornos campestres o ajardinados, porque es de esos estilismos que equilibran a la perfección la elegancia con ese aire relajado que tanto favorece en este tipo de eventos. Además, también me parece ideal para comuniones o bautizos, ya que la abotonadura real del top lo convierte en un conjunto apto para lactancia, algo que muchas me preguntáis siempre.
El protagonista del look es este maravilloso dos piezas de Meryfor en un precioso tono teja con topitos, alegre, luminoso y muy favorecedor. Ya sabéis lo que me gusta a mí un lunar, y este estampado es de esos que funcionan en cualquier evento de primavera–verano.
Uno de los detalles que más me enamoró fue su peplum, una tendencia que vuelve con fuerza y que, además, define la silueta de forma espectacular: marca la cintura, aporta volumen donde toca y equilibra la figura sin añadir peso visual. Las hombreras marcadas, la manga estructurada y el escote en V crean una forma súper favorecedora en la parte superior. La falda midi con abertura trasera aporta movimiento y naturalidad, haciendo que el conjunto sea cómodo, estiloso y muy fácil de llevar durante todo el evento.
En cuanto a los accesorios, aposté por tonos cálidos y texturas naturales, que encajan a la perfección con el espíritu rústico del look. Los pendientes dorados y blancos de Acus Complementos aportan luz sin competir con el estampado. Las sandalias beige de Pedro Miralles son comodísimas y alargan visualmente la pierna. La pamela caldera de Masario, que parecía hecha a medida, aporta ese toque elegante y campestre que tanto me gusta para bodas de mañana. Y el bolso de ganchillo beige de Marcela & Co añade un punto artesanal y desenfadado que equilibra el conjunto y lo hace aún más especial.
Para el beauty look, opté por un acabado fresco y luminoso que acompaña al conjunto sin restarle protagonismo. Una piel natural, ligeramente jugosa, mejillas sonrosadas y un labial suave que armoniza con el tono teja del dos piezas. En los ojos, un toque de luz y máscara para abrir la mirada sin endurecerla. La melena suelta con ondas suaves, recogida en una coleta baja, mantiene ese aire relajado y juvenil que equilibra la estructura del conjunto y la pamela, logrando un resultado elegante pero muy natural.
El resultado es un total look con aires rústicos, perfecto para invitadas que huyen de los estilismos rígidos y buscan tejidos más informales, cómodos y reutilizables en su día a día.
Un conjunto versátil, favorecedor y con ese punto alegre que hace que te sientas invitada perfecta desde el primer momento.
Look
Conjunto
Meryfor
Pendientes
Acus Complementos
Bolso
Marcela and Co
Zapatos
Pedro Miralles
Pamela
Masario



















