Buenas noches amig@s,
Hoy os traigo un look muy especial que me hace muchísima ilusión compartir, porque es perfecto como estilismo para una boda en verano. Pero también lo es su versión en blanco me n para mamás de comunión que buscan algo diferente, favorecedor y con mucha personalidad.
Y lo mejor de todo es que hoy os enseño el mismo conjunto en dos versiones, una sobre base blanca y otra sobre base negra, para que podáis ver cómo cambia el resultado simplemente jugando con los accesorios y el color principal.
El protagonista es este conjunto de dos piezas de la nueva colección de Magnolia Kobus, una de mis marcas favoritas para invitadas por su manera tan especial de trabajar los volúmenes y las siluetas. Está formado por un top de volante en tono negro, que podéis llevar caído o abullonado según os guste más, y una falda con volante final que aporta movimiento y crea esa silueta reloj de arena tan femenina y favorecedora.
Además, la versatilidad de las dos piezas por separado es infinita: el top con un pantalón negro o blanco puede quedar espectacular, y la falda con una blusa sencilla en blanco es una combinación que nunca falla. Me encanta cuando un look ofrece tantas posibilidades.
Para los accesorios encontré en Pimpampum y sus joyas de cerámica el complemento perfecto para ambas versiones: estos pendientes circulares con toque rojo, disponibles en varios tonos, que aportan un punto artístico y muy especial. El bolso negro pertenece a la colección de Marcela and Co, y aunque el rojo lo tengo desde hace años, en esta misma firma encontraréis opciones muy similares que funcionan igual de bien.
En cuanto al calzado, las sandalias negras de tiras son de Javier Gonzalo, mientras que las rojas pertenecen a Salo Madrid y aportan ese punto vibrante que hace que el look cobre fuerza. Y las pamelas juegan un papel fundamental: para la versión en blanco opté por una base de paja en tono rojo de Masario, que eleva el estilismo y le da un aire muy veraniego; y para la versión en negro, una pamela negra con detalle en rojo, también de Masario, que resulta muy elegante y sofisticada.
Y si preferís un look más sencillo o buscáis una opción para comunión, la versión en blanco sin pamela es ideal: limpia, fresca y muy favorecedora.
Para el beauty, quise mantener un acabado fresco y equilibrado que funcionara con ambas propuestas. Aposté por una piel natural con toques de luz, mejillas ligeramente subidas de tono y labios en rojo para potenciar el color de los accesorios. En los ojos, tonos tierra suaves y pestañas definidas para abrir la mirada sin recargar. El peinado lo mantuve sencillo, con un recogido relajado que deja protagonismo al top y a las pamelas, y que además funciona igual de bien si preferís llevar el look sin tocado.
La sesión la hicimos en los exteriores de La Quinta de Illescas, un lugar que siempre es un acierto y que encaja a la perfección con la esencia de este look. Sus jardines, la luz y la arquitectura aportan ese toque natural y elegante que hace que el conjunto destaque aún más.
El resultado es un estilismo versátil y con carácter, perfecto para eventos de verano, que visualizo muchísimo en entornos naturales, tropicales o jardines, porque su corte asimétrico y su caída tienen un movimiento precioso que cobra vida en exteriores.
Dos propuestas distintas con un mismo conjunto que demuestran lo mucho que puede cambiar un look simplemente jugando con los colores y los accesorios.
¿Qué os parece a vosotras?
Look
Conjunto
Magnolia Kobus
Pendientes
Pimpampum
Pamela roja
Masario
Pamela negra
Masario
Bolso negro
Marcela and Co
Zapato negro
Javier Gonzalo
Zapato rojo
Salo Madrid
Localización
La Quinta de Illescas



























