Buenas noches amig@s,
Hoy os traigo un look muy especial que me hace muchísima ilusión compartir, sobre todo porque muchas me seguís pidiendo más ideas para comuniones y bautizos en tonos claritos, y creo que este estilismo es perfecto para esas mamás —o invitadas— que buscan un look cuidado en colores suaves para un día tan importante para nuestros pequeños.
Ya sabéis que soy muy fan de las tonalidades pasteles y crudas para este tipo de celebraciones, ya que en bodas suelen ser más complicadas de llevar, pero en eventos familiares funcionan de maravilla porque aportan una delicadeza muy sutil sin llamar demasiado la atención.
Y ojo, porque este diseño también me parece ideal para una firma en el juzgado, una preboda o incluso una boda civil íntima, por si queréis tenerlo en el radar. Además, es un vestido apto para la mayoría de bolsillos.
El protagonista es este sofisticado vestido en crudo de Invitadísima, una de mis tiendas multimarca favoritas por su selección tan cuidada con marcas internacionales y por esos diseños que combinan tendencia y atemporalidad de una forma muy especial.
Lo que más me enamoró de este vestido fue su juego de drapeados en tul, colocados estratégicamente para crear un efecto tridimensional precioso que favorece muchísimo a diferentes siluetas. El tul envuelve el escote con un plisado artesanal que aporta movimiento, mientras que el drapeado se recoge en la cadera, definiéndola de manera sutil y muy estilizada. Es la mezcla perfecta entre la sobriedad de una silueta lápiz impecable y la delicadeza del tul de seda plisado. Y si por delante es una maravilla, la espalda también tiene su encanto, con un escote discreto pero muy especial que completa el diseño y lo convierte en una opción ideal para un look de mamá de comunión favorecedor y con personalidad.
Como el vestido ya tiene tanta presencia, quise que los accesorios siguieran esa línea de sencillez equilibrada. Me decanté por los pendientes dorados de Acus Complementos, que aportan un toque cálido sin recargar, las sandalias de Salo Madrid, finas y muy cómodas y el bolso de Occeanis una pieza preciosa que aporta textura y coherencia al conjunto. Todo en tonos dorados suaves para mantener esa armonía que tanto funciona en looks de invitada en colores claros.
Para el beauty, opté por un acabado romántico y natural. Recogí el cabello en un semirecogido con un lazo de terciopelo, un detalle discreto pero muy dulce que aporta ese toque especial sin restar protagonismo al vestido. En el maquillaje aposté por una piel jugosa, ojos en tonos tierra suaves, pestañas definidas y labios nude rosados. Un beauty fresco y muy adecuado para comuniones y bautizos de primavera.
La sesión la hicimos en La Quinta de Illescas, un lugar que siempre es un acierto. Sus jardines, la luz y la arquitectura crean un escenario perfecto para un look tan delicado como este. Cada rincón parecía pensado para resaltar los tonos crudos del vestido y la suavidad del estilismo.
El resultado es un look favorecedor, cuidado y muy especial, ideal para mamás de comunión o bautizo que buscan un estilismo bonito sin renunciar a la comodidad ni a la naturalidad. Una propuesta perfecta para quienes quieren aportar un toque suave y crear un recuerdo precioso junto a sus pequeños.
¿Qué os parece a vosotras?
Look
Vestido
Invitadisima
Pendientes
Acus Complementos
Bolso
Occeanis
Sandalias
Salo Madrid
Localización
La Quinta de Illescas





















