Buenas noches amig@s,
Hoy os traigo una nueva propuesta para mamás de comunión que es muy Sandra. Porque ya sabéis que para este tipo de eventos siempre creo que debemos encontrar un look que sea lo suficientemente especial, pero que nunca resulte excesivo o rígido, pues el protagonista de la celebración no deja de ser uno de los peques de la casa.
Por ello veo tan yo este sencillo pero elegantísimo vestido blanco de Meryfor, uno de esos diseños que destacan no solo por su belleza, sino por lo increíblemente bien que sientan cuando te los pones. Lo primero en que me fijé fue su juego de pliegues en la parte superior, que define la figura de una forma muy delicada, y cómo las mangas farol con hombreras ayudan a equilibrar la silueta y marcar cintura. Es ese tipo de patrón que estiliza sin apretar y que funciona de maravilla en eventos de día.
Además, la abertura de la falda aporta movimiento, frescura y comodidad, algo fundamental para una mamá de comunión que quiere disfrutar del día sin renunciar a la elegancia. Y si os fijáis en la textura del tejido, veréis que aporta un toque muy especial y nos hace olvidarnos de las temidas arrugas. Un vestido blanco roto impecable, dulce y muy favorecedor, perfecto para quienes buscan un look elegante sin estridencias.
En cuanto a los accesorios, muchas me preguntáis si en una comunión se puede llevar tocado o pamela, y lo cierto es que no es lo adecuado en mi opinión, como ya os conté en 8 errores que evitar en un look de comunión o bautizo . En España estos complementos se reservan para bodas y eventos más formales, y si los usamos ahora, ¿qué nos quedará para el día que nos toque ser mamá de la novia o madrina? En celebraciones más relajadas como comuniones o bautizos, lo ideal es optar por accesorios más ligeros y naturales.
Por eso la diadema es la alternativa perfecta cuando queremos elevar un poco el look sin pasarnos. La que llevo en este estilismo, de Marcela & Co, es una auténtica preciosidad. Sus pequeñas flores conectan con la textura del vestido y crean una armonía preciosa. Además, la diadema tiene un efecto que me encanta: rejuvenece. Al despejar el rostro y aportar volumen en la parte superior, suaviza los rasgos y aporta un aire fresco y muy favorecedor. Es ese detalle que transforma el look sin robarle protagonismo.
Para seguir con ese hilo floral, los zapatos de Salo Madrid con detalle de flor me parecieron la opción perfecta. El bolso rosa, en un tono similar al del zapato, aporta coherencia cromática sin restar dulzura, y los pendientes de nácar blanco de Acus Complementos iluminan el rostro sin competir con la diadema. Todo muy equilibrado, muy pensado, pero sin perder naturalidad.
En cuanto al beauty, aposté por una melena suelta y pulida que mantiene la frescura del look, y un maquillaje suave centrado en una piel luminosa y labios rosados, que refuerzan ese aire dulce y juvenil tan propio de los looks de comunión.
El resultado es un look dulce, elegante y muy favorecedor para mamá de comunión, perfecto para quienes buscan sentirse cómodas, radiantes y sin excesos en un día tan especial.
Look
Vestido
Meryfor
Diadema
Marcela and Co
Pendientes
Acus Complementos
Zapatos
Salo Madrid






















