Volver a pensar en propuestas para mamás de comunión o bautizo siempre me hace especial ilusión, porque son eventos en los que buscamos un equilibrio muy concreto: vernos elegantes, cómodas y acordes al gran protagonista del día, nuestro/a pequeño/a, sin resultar excesivas. Es importante recordar que no es una boda; por mucho que sea un día irrepetible, aún os queda vestiros en un futuro para algo mayor.
Aun así, este tipo de looks también funcionan de maravilla para otros momentos especiales, como la firma del registro civil o incluso como look preboda para quienes buscan algún diseño blanco especial para un momento tan único.
En los últimos años, los tonos blancos, crudos y pasteles se han convertido en la opción más repetida para este tipo de celebraciones, y no es casualidad. Aportan serenidad, dulzura y una sofisticación que encaja a la perfección con el ambiente de una comunión o un bautizo. Por eso, cuando encontré este diseño de Magnolia Kobus, supe que era una apuesta segura para todas las mamás que buscan un look impecable y elegante.
El vestido es, sencillamente, una maravilla. Magnolia Kobus ha convertido este patrón en uno de los más reconocibles de su firma, y cuando lo llevas puesto entiendes por qué. Los hombros pronunciados estructuran la figura y aportan cuerpo sin resultar exagerados. El escote en pico, enmarcado por volantes estratégicos, estiliza muchísimo. El peplum, colocado justo en el punto exacto, define la cintura y da paso a una falda lápiz que realza la silueta de una forma femenina y elegante. Pero si hay algo que enamora de verdad es su tejido: un jacquard delicadísimo, con un dibujo que cobra vida gracias a un hilo metalizado sutil que, en directo, es una auténtica locura de bonito. Es uno de esos vestidos que no solo favorecen, sino que te hacen sentir especial desde el primer segundo.
Para los accesorios quise salir un poco de lo habitual y apostar por tonos malva, una combinación que nunca había probado con este tipo de blanco texturizado y que me ha sorprendido por lo dulce y diferente que resulta. El clutch joya de Occeanis, con su estampado floral en morados y lilas, encaja a la perfección con la riqueza del tejido del vestido. Las sandalias lilas de Just Ene aportan continuidad cromática y estilizan el pie con sus tiras finas en bronce. Y los pendientes de Acus Complementos, en rosa nude, malva y blanco, añaden luz sin competir con el resto del look. El resultado es un conjunto armonioso, elegante y perfecto para una mamá de comunión o bautizo que quiera apostar por un estilismo especial sin perder la delicadeza que requiere la ocasión.
En cuanto al beauty, opté por un maquillaje muy natural y luminoso, de esos que realzan sin transformar. Me parecía importante suavizar la formalidad del conjunto con un peinado favorecedor, sencillo y con movimiento, que aportara frescura y no endureciera las líneas tan estructuradas del vestido. Creo que este tipo de beauty acompaña al look sin restarle protagonismo y mantiene ese equilibrio tan necesario en eventos de día.
Este look reúne todo lo que, para mí, debe tener un outfit de mamá de comunión o bautizo en un día tan importante: respeta el código de vestimenta sin resultar excesivo, favorece muchísimo, aporta luz y transmite esa mezcla de emoción y cuidado que todas sentimos cuando acompañamos a nuestros hijos en momentos tan significativos.
Qué os parece a vosotras.
Look
Vestido
Magnolia Kobus
Pendientes
Acus Complementos
Bolso
Occeanis
Sandalias
Just Ene























