Hola mis amores,
Hoy quiero mostraros un look de invitada de otoño que tiene todo lo que le pido a un vestido para una boda: elegancia, personalidad y un tejido que no se ve todos los días.
El protagonista es este vestido midi de Cayro, que destaca por la originalidad de su tejido. Está confeccionado en un jacquard muy especial por su colorido en fucsia, morado y negro, con ligeros destellos metalizados que brillan con la luz. Además, el cuerpo del tejido le aporta mucha estructura, y los cortes verticales con vivo negro a contraste marcan la cintura y estilizan muchísimo.
Los hombros con un ligero volumen equilibran el vuelo de la falda y ayudan a dibujar esa silueta de reloj de arena tan favorecedora. Como va completamente forrado, la falda cae con un vuelo precioso y sienta de maravilla. Y un detalle que siempre me encanta: está fabricado en España.
Como el vestido ya tiene toda la atención, los accesorios tenían que acompañarlo sin competir con él, y por eso los elegí todos en negro. La pamela de paja trenzada de Masario me parece una auténtica belleza. Tiene forma de platillo y el ala levantada por detrás, lo que le da un aire muy sofisticado y perfecto para una boda de día. Además se sujeta con una diadema, así que no se mueve en todo el día.
Los pendientes largos de Acus Complementos, con piedras negras y acabado dorado, recogen los destellos del tejido, y el bolso de mano de Occeanis, trenzado y con cierre dorado, va a juego con ellos.
Y los zapatos de Just Ene merecen mención aparte. Son de raso negro, con un diseño de mariposa formado por aberturas en forma de lágrima y un cordón que se ata al empeine, así que sujetan el pie que da gusto si lo tienes finito. Son tan cómodos como originales.
Para los días que refresca, al ser un diseño sin mangas, podéis añadirle una capa negra elegante que os cubra los brazos, o incluso un abrigo de terciopelo negro, que le da un toque precioso.
En cuanto al beauty, quise que el maquillaje estuviera a la altura del vestido: ojos ahumados en tonos tierra para dar profundidad a la mirada y labios en fucsia a juego con el estampado . El pelo, suelto y con ondas marcadas, para darle movimiento y suavizar la estructura del vestido.
El resultado es un look de invitada elegante, perfecto para las bodas de otoño, tanto en entornos ajardinados como en interiores. Y si os lo queréis llevar a una boda de noche, solo tenéis que cambiar la pamela por peinado más sofisticado.
¿Qué os parece el resultado? Os dejo todos los detalles del look aquí abajo.
¡Un besazo amig@s!
Look de invitada
Vestido
Cayro
Pamela
Masario
Pendientes
Acus Complementos
Bolso
Occeanis
Zapatos
Just Ene




















