Buenas noches amig@s,
Hoy os traigo una propuesta muy especial para las bodas de primavera–verano, pero también muy versátil porque podréis usarla en otoño, ya que su color y su patrón son totalmente atemporales. Y ojo, no tengáis miedo a la manga larga: en bodas de tarde, donde no llevaréis tocado, se agradece muchísimo, y en otoño se convierte en un aliado perfecto. Además, es una opción ideal para esas invitadas especiales como hermanas de la novia o del novio, testigos e incluso madrinas que buscáis un look favorecedor, con presencia y un toque diferente. Su diseño permite lucir un estilo sofisticado sin renunciar a un aire actual y muy femenino.
Me encanta especialmente para entornos señoriales, palaciegos o masías, porque su color y su porte encajan de maravilla con este tipo de localizaciones. Aun así, en exterior resulta espectacular, ya que el rojo vibrante y el movimiento de las mangas cobran aún más fuerza con la luz natural.
Y es que el protagonista de hoy es este impresionante vestido rojo de la colección Camelia de Silvia Fernández, una firma que siempre destaca por su patronaje impecable y por diseños que combinan tendencia y personalidad.
Lo primero que me enamoró fueron sus mangas con puño farol, un detalle que aporta volumen y mucho carácter sin resultar excesivo. También destacan sus hombreras, que ayudan a definir la silueta y dan paso a una falda de corte lápiz que estiliza muchísimo sin marcar. Pero si hay un elemento que convierte este vestido en una auténtica joya es su escote en la espalda, un detalle equilibrado y sutilmente sensual que aporta movimiento y luz al conjunto.
En cuanto a los accesorios, no podía faltar la pamela en azul Klein de Marcela and Co, que crea un contraste precioso con el rojo del vestido y lo convierte en una opción perfecta para bodas de mañana. Para completar el look, elegí los pendientes Matrix de Acus Complementos, que permiten jugar con combinaciones de color infinitas, el bolso azul de Marcela and Co, que parecía hecho a medida para los zapatos joya de Bgo & Me, que aportan un punto de brillo muy especial.
En cuanto al beauty, aposté por un acabado natural pero pulido, con una piel luminosa, mejillas ligeramente sonrosadas y labios rojos como el vestido. Para el peinado, opté por un recogido desenfadado y juvenil que dejara despejada la zona de la espalda.
Y no puedo terminar sin mencionar que esta preciosa sesión la realizamos en La Quinta de Illescas, una de mis fincas favoritas para eventos, donde cada rincón aporta una luz y una atmósfera que hacen que cualquier look brille aún más.
El resultado es un estilismo actual, con mucha personalidad y tremendamente favorecedor, perfecto tanto para bodas de mañana como de tarde, y para invitadas que buscan un look con presencia y un toque especial.
¿Qué os parece a vosotras?
Look
Vestido
Silvia Fernández
Pamela
Marcela and Co
Pendientes
Acus Complementos
Bolso
Marcela and Co
Zapatos
Bgo and Me
Localización
La Quinta de Illescas























